Política

Letizia, reina del triciclo

Veo unas fotos de los PrínZipes de Asturias haciendo el memo en una especie de moto, o triciclo, de juguete. Leo comentarios sobre si son o no son ellos. Todo parece indicar que sí, que son ellos y que las fotos han sido divulgadas por David Rocasolano, primo de la PrinZesa y autor de un libro crítico con ella.
¿Oportunismo? Desde luego. No tengo ninguna duda de que un escándalo vende en esta España ávida de emociones fuertes, rápidas y low-cost. No sé que tal va de ventas el libro de Rocasolano, porque ha sido “silenciado” de la mayoría de los medios fuertes.
¿Escándalo? Para mí, no. Ninguno. Una pareja haciendo el imbécil se puede encontrar en cualquier perfil de Facebook y no hace daño a nadie. “Ya, pero son los herederos de la Corona” se podría argumentar. Sigo pensando lo mismo, las fotos pueden ser curiosas o llamativas pero no pasan de ahí.
Y de ahí no van a pasar porque los medios de este país protegen al heredero de la Corona como antaño hacían con su padre. Es sabida la historia de un editor de prensa del corazón que compró unas fotos de Su Majestad desnudo “para no publicarlas jamás”, aunque nunca me la he creído, la verdad.
Felipe y Letizia son el futuro de un país cortesano. Y hay que mimarlos, hay que hacerles la pelota, hay que tenerlos en palmitas. Ellos nos harán “los negocios” en unos años y es necesario protegerlos. Por eso el libro de David Rocasolano será pasto del contenedor azul y esas fotos de los PrínZipes de Asturias una mera anécdota que, en caso de arreciar, “habrán sido robadas por algún hacker maligno, republicano, masón y seguramente homosexual”.
El escándalo es ver fotos de alguien derrochando y cazando elefantes mientras sus súbditos no encuentran salida a una crisis-estafa descomunal.
Eso es un escándalo.

Ante todo mucha calma

 

Estalla la polémica. El diario El País publica la supuesta contabilidad en B del Partido Popular: opacos sobresueldos para casi toda la cúpula principal del PP pasada y presente. Cospedal convoca una rueda de prensa para las 12:30 del jueves que se retrasa hasta las 13:15 (Supongo que para evitar que programas en directo como “Espejo público” o “Las mañanas de AR” puedan conectar y analizar). Sale a la palestra María Dolores –Gesto duro, “parece que ha llorado” (me apuntan en Twitter), nerviosa-  que repite una cantinela: conspiración, ataque al gobierno justo ahora que empezamos a remontar.
¿A remontar qué? El paro está en cifras desconocidas rozando los seis millones de ciudadanos.
Mientras tanto, Pio García Escudero “colabora” con su partido reconociendo uno de los pagos reflejados en esos papeles publicados por El País.
Cospedal acorralada niega la mayor “Puede que ese pago sea cierto, él (Pío) sabrá. Eso no valida los demás”. No, claro. Bueeeno…
“Qué malos los enemigos de la patria” le fata decir. Se enroca en la confabulación, en el ataque coordinado. ¿Pero quién va a querer atacar a un gobierno hoy en día si ni tenemos para llegar a fin de mes?
Mientras tanto se repite la cantinela: “Están nuestras declaraciones de la renta disponibles”. “Sólo las del año pasado” espeta una periodista que hace su trabajo. “Ya hemos solicitado una auditoría” es la respuesta.
Y se creerá que así nos quedamos tranquilos. Vamos, como cuando una petrolera encarga una auditoría medioambiental y parece que conducir es bueno para el medio ambiente.
¿Y Rajoy? “El presidente está trabajando en lo que tiene que trabajar”. ¡Faltaría más que don Mariano estuviese echando un dominó!
“Con toda la tranquilidad se lo digo”… Y Rajoy convoca esta sábado un Comité Ejecutivo Nacional extraordinario.
A mí eso no me parece estar tranquilos.
Mientras tanto, en algún lugar de La Moncloa, Soraya sonríe.

Amigos hasta en la calle Génova

Vivimos días convulsos en los que la ciudadanía de a pie se indigna enormemente. Son días en los que vemos como una persona condenada por un accidente de tráfico (en el que hubo dos muertos) en Cuba vuelve a España en tiempo record y hasta se habla de que conserve su puesto de trabajo y se le permita disfrutar de un segundo grado (sólo pernoctar en prisión) y en los que vemos como un exministro que tuvo un dudoso paso por Bankia es fichado como consejero delegado de Telefónica.
¡Qué bueno es tener amigos! Seguro que usted que me lee ha tenido que pagar hasta el último céntimo de una multa de tráfico y que si ha sufrido la experiencia de quedarse en paro, habrá iniciado el calvario de enviar curriculums, de visitar agencias de colocación y de hacerse fuerte cada mañana para buscar un empleo.
Ellos no.
Ellos disfrutan de un régimen especial, de un régimen que permite ser excarcelado a la velocidad del rayo de Cuba mientras María José Carrrascosa, por poner un ejemplo, se pudre en una penitenciaría de Estados Unidos sin tener ni un solo delito de sangre y cuyo único crimen (según la justicia norteamericana, porque la española le dio la razón) fue querer tener la custodia de su hijo. “A María José Carrascosa que le den” deben pensar en la calle Génova.
Ellos disfrutan del amiguismo y del chanchulleo porque ¿En que empresa se contrata o se ficha a un reconocido inepto que convirtió una entidad de solvencia contrastada en el mayor agujero de la historia financiera de España?
Llámenme imbécil pero yo no quiero “amigos” así. Sigo creyendo en el trabajo honrado, decente y en la Justicia. Llámenme imbécil pero yo no quiero tener amigos “hasta en la calle Génova”.
Buenos días.

La Familia

Leo en Publico.es que el señor padre del actual, y no votado, presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, don Pablo González Liberal (bonito apellido) “es asesor del PP en el Senado”. La proyección pública del padre del presidente de los madrileños no es nuevo, ya en 2008 sabíamos que don Pablo sería el suplente de Pío García Escudero en el Senado. Parece ser que viene de familia lo que lograr un puesto en calidad de sustituto.
Tampoco es nueva la trayectoria vital del señor González Liberal ya que ha tenido diversos cargos públicos desde tiempos pretéritos: desde Secretario Técnico de la Comisión Interministerial de Turismo general en el Ministerio de Información y Turismo en la época de Franco a delegado de Abastos y Mercados en el Ayuntamiento de Madrid.
Lo realmente preocupante es que este señor, amen de ser hijo de quién es, es su edad: 86 años. Hace veintiún años que podría disfrutar de su familia, sus hobbies y de las múltiples zanjas que siempre jalonan Madrid, pero sigue ahí al pie del cañón, con un cargo cuya remuneración no es pública pero que, obviamente, superará el salario mínimo interprofesional.
¿Pretende el presidente de la Comunidad de Madrid combatir la crisis haciéndonos trabajar como su padre?
Es obvio que son una familia de currantes, si el patriarca, con su ya provecta edad, sigue en el tajo, también lo hacen dos de sus hijos, una nuera y la hermana de esta última.
El hermano del presidente, Pablo, es desde abril director de Estudios Comerciales de Mercasa, entidad pública dependiente de la Sociedad estatal de Participaciones Industriales, SEPI tras haber tenido un buen trabajo en Caja Madrid – Bankia desde el desembarco de Rodrigo Rato en la entidad. Su cuñada, la mujer del presidente González, Lourdes Cavero, es adjunta a la presidenta de CEIM, la patronal madrileña.
Seguimos en la Familia porque Isabel, hija de don Pablo, hermana de Ignacio y Pablo, es actualmente concejal en Pozuelo de Alarcón un pueblecito del noroeste de Madrid conocido por la renta per capita de sus habitantes. 
Y terminamos con la hermana de la “presidenta consorte”, Carmen Cavero, que tras haber sido miembro del consejo de administración de Bankia hasta su intervención estatal, es ahora vocal de Caja Madrid Cibeles, S. A. empresa que recoge la cartera de inversiones de la desaparecida Caja Madrid. Y que hora se encuentra imputada en la causa abierta por la Audiencia Nacional debido al agujero financiero de Bankia, Caja Madrid o como lo quieran llamar.
Lo dicho, una familia de gente muy trabajadora, con buenos salarios, que seguro que seguirán deslomándose por la cosa pública hasta los 90 años y más allá.