C. M. Burns (Springfield Sector 3). Los recortes en los presupuestos oficiales han llevado a la Junta Electoral Central, de acuerdo con el Ministerio del Interior, a tomar una medida de última hora: las cabinas electorales que utilizan los ciudadanos para garantizar el secreto de su voto serán suministradas por Ikea, lo que supondrá un importante ahorro de costes.
En palabras de Carl Gustav Cañete, director de marketing en España del fabricante sueco de muebles: “nuestra línea Vöttik ofrece a los votantes españoles todas las garantías de privacidad homologadas en la Unión Europea, en sus diferentes gamas de color Morado Raro, Verde Grima y Amarillo Cistitis. Además vamos a dejar cestos con lápices pequeñitos para marcar en las papeletas del Senado”.
Por su parte el secretario del Sindicato de Presidentes y Vocales de Mesas Electorales ha expresado su indignación al saber que en lugar de estar obligados a presentarse en el colegio electoral a las seis de la mañana, tendrán que acudir a las diez de la noche de la jornada de reflexión para montar ellos mismos las cabinas. “Esto no sé yo, la manía que tienen de no ponerle clavos como se ha hecho toda la vida de Dios. Yo me pienso llevar un porrón y un rollo de cinta americana”.














