Política

¿Esperanza 2016?

Me cuentan un curioso rumor: Esperanza Aguirre estaría haciendo discretos movimientos de cara a concurrir a las próximas elecciones generales bajo las siglas de un nuevo partido. 

Independientemente de la curiosidad del rumor, es cierto que doña Esperanza ha sido una de las políticas más remarcables de los últimos 15 años. Tanto como ministra, presidenta del senado o presidenta de la comunidad de Madrid no ha dejado indiferente a nadie.

Adorada por una gran base social que admira lo realizado en Madrid y denostada por otros muchos, la señora Aguirre es un ejemplo de “no dar puntada sin hilo”. Siempre acierta en el tiempo, el modo y la forma de emitir sus mensajes lo que me lleva a pensar que cuándo dijo aquello de que “las huelgas generales deberían estar prohibidas” ¿A quién perjudicaban esas declaraciones?
A Mariano Rajoy.
La “lideresa” ha abandonado sus cargos públicos, no así la presidencia del PP madrileño, por lo que sus declaraciones desgastan al PP en general y al gobierno en particular ya que la asociación “Esto lo dice una líder del PP, ergo los del PP piensan así” es fácil y ligera de hacer, pero seguro que muchos así lo han pensado. Y muchos de esos muchos habrán decidido secundar la huelga “sólo para llevarle la contraria a Espe”. Estoy convencido.

Además, esas declaraciones tan contundentes, seguro que encuentran arraigo en personas poco afines a los sindicatos… Con lo cual ¿Quién pierde? Rajoy ¿Quién gana? Esperanza Aguirre, que ve como su presidente nacional se desgasta un poco más. Y de todos es sabido que la relación entre Rajoy y Aguirre no ha sido siempre de color de rosa.

¿Un partido nuevo liderado por Esperanza Aguirre? No me parece descabellado, incluso hasta podría contar con el beneplácito del propio PP para frenar el ascenso de UPyD. Recordemos que hay sectores pro-PP muy dolidos con las políticas de Rajoy en este su Año I: víctimas del terrorismo que se sienten públicamente “traicionadas” y foros que vieron como Rajoy les apoyaba en sus reivindicaciones contra el matrimonio gay.
2016 está a la vuelta de la esquina. Feliz aniversario en el gobierno, don Mariano.

22.000 bodas y un funeral

Nunca entendí el revuelo causado entre las filas peperas por la Ley 13/2005 (conocida como la Ley del Matrimonio Gay) aunque sí comprendí los ataques de la Iglesia a la misma (¿Qué iban a hacer?). Digo que no fui capaz de llegar a comprender a Mariano y sus colegas cuando es obvio que entre sus filas se encuentran homosexuales (más ocultos que otra cosa) a los que su oposición relegaba a ciudadanos de segunda que no tendrían derechos que los heterosexuales sí disfrutamos.
Tampoco he comprendido nunca la historia del recurso que acaba hoy (06.11.12) y que previsiblemente mandará al carajo las intenciones Populares. ¿Que no lo llamen “matrimonio”? ¿Que lo llamen otra cosa? Bien, si es un tema lingüístico la que debería opinar es la RAE ¿no? Pero tras esta absurda discusión se esconde una cuestión de fondo que a mí me preocupa: ¿Hasta dónde estoy dispuesto a permitir que se entrometa el Estado en mi vida? Personalmente, muy poco, pero he tenido la desgracia de nacer en un país que te dice dónde fumar, que anuncios ver, que es cultura, etc…
 
El “peligro del matrimonio gay” radica en dar la libertad a los individuos, algo que detestan profundamente izquierdas y derechas (por mucho que algunos se proclamen libertarios y otros liberales). Si “Papá Estado” o “Mamá Patria” no tienen nada que decirnos a los ciudadanos, si yo puedo casarme con una señora o un señor libremente y ellos no pueden meter mano y si yo soy lo suficientemente maduro como para aplicar mi propia Ley Natural (“Te quiero y me quieres. Unamos nuestra vida”) y establecer ese contrato, ese compromiso, públicamente ante la sociedad ¿Qué demonios pintan muchos de los parásitos a los que llamamos políticos, jueces y demás?
La libertad individual es peligrosa para ellos. Significa un pueblo formado y capaz de pensar (justo lo opuesto a lo que fomentan) y que no necesitar hacer las cosas “como siempre se han hecho”.
Un estado mínimo, reducido al máximo y que no se meta donde empieza mi libertad como ciudadano. ¿Una quimera?

Re-montando el PSOE

La deriva autodestructiva del PSOE es una verdadera lástima. Y no lo digo por tener yo simpatías hacía ese partido (no las tengo por ninguno) sino por el déficit democrático que su desintegración puede suponer para este país nuestro. ¿Imaginamos un mapa monocolor gaviota dominado por los enviados de Génova y en tácito acuerdo (no cabe discrepancia entre los populares) con todo lo que decida, o le decidan a, Marian Rajoy?
Un hipotético escenario sin PSOE ya no es tan hipotético. Al descalabro en las nacionales de Pérez Rubalcaba, se suma la pérdida de diversos gobiernos autonómicos que equilibraban el mapa político español. Tan solo la resistencia andaluza mantiene una ligera dignidad falsa aliándose con Izquierda Unida y mandando al traste el último sueño de Arenas de ser presidente.
Pero el PSOE debe ser más que los andaluces. ¿Y qué les queda? ¿Un candidato mayor, ajado, gris y designado en unas primarias que dejaron al partido dividido? ¿Es Carme Chacón una alternativa real? ¿Respetarán “los andaluces” a una catalana”? ¿Estamos preparados para tener una mujer candidata a Presidente del Gobierno? ¿Alguien cree que Tomás Gómez podría dar el salto a la política nacional? ¿Alguien cree en Tomás Gómez???
Creo que ninguno de ellos deberían estar en el PSOE hoy en día. Creo que la única solución es un relevo, un cambio, una imagen diferente. Alguien joven, pero experimentado no viciado en exposiciones públicas previas. Ese socialista existe. Es Eduardo Madina. No olviden ese nombre ni esa cara. Si el PSOE quiere salir del pozo, este es su hombre.
Buenas noches y buena suerte.

Algo pasa con Mariano

Debe ser difícil ser Presidente del Gobierno. No, no voy a hacer la broma típica de cualquiera puede serlo a la vista de los últimos ineptos que nos han gobernado. Sinceramente tiene que ser abrumador. A los que nos gusta la política como nos gusta observar animalillos muchas veces perdemos la perspectiva, pero detrás de esos individuos en el fondo, pero muy en el fondo, hay personas.
¿Y que lleva a un político a meterse en semejante berenjenal para llegar a ser presidente de un país? Amen de la literatura y el cine y los presidentes yanquis (que son todos unos santos, menos Nixon) la motivación en España es difusa… Algo de ambición, algo de querer servir (No se rían), algo de carrera fácil si sabes cual es tu sitio…
Y a alguno le ha funcionado, como a nuestro actual presidente: Don Mariano Rajoy Brey, esposo de doña Viri (Para más señas).
La trayectoria política de Rajoy, desde pequeño gallifante de Fraga a inquilino de la Moncloa, me recuerda al libro de Eduardo Mendoza “Mauricio o las elecciones primarias”: una suerte de afortunadas ocurrencias que llevan a nuestro protagonista desde Pontevedra a codearse con la Merkel.
Pero Mariano no sabía que su arrolladora y sumisa carrera bajo las alas de Josemari y la Alcaldesa de Madrid, librándose de Rato y otros rivales menores, le iba a colocar en el banco azul del Congreso en el peor momento de España: Hoy.
Para colmo de males, su predecesor hizo algo por lo que pasará a la Historia: el matrimonio gay. Y Mariano, lejos de poder beneficiarse de algo así, se ve bailando con la más fea (La economía, no la Merkel ni nadie más, malpensados).
Así pues, esperemos que el “encargado” que nos trajo la debacle sociata (que no la victoria pepera) sea obediente, haga lo que le dicen y salgamos de una puñetera vez de la crisis.