Escribiendo

La falacia del escritor vampiro

«Esto te sirve a ti para otra novela», «Seguro que estás ahí, tomando notas para luego escribirlo» y así muchas veces…

Todos los que nos dedicamos a esto de juntar letras hemos tenido que escuchar esa estupidez más de una vez.

Aclaremos conceptos: No, los escritores no escribimos sobre nosotros mismos ni sobre nuestros amigos o familiares.

Al menos no es esa nuestra exclusiva base de trabajo.

Es cierto que, muchas veces, usamos nombres que nos resultan familiares, describimos a algunos personajes con el físico de gente cercana, o les atribuimos reacciones que nos son propias.

Pero tenemos imaginación.

Si no, seríamos meros cronistas y jamás se hubieran escrito cosas como «Fundación», «La Iliada» o «Spíderman». ¿De verdad alguien cree que Stan Lee fue picado por una araña radioactiva?

Es una falacia aceptada por muchos el que el escritor sea un vampiro de ideas y vivencias. Es cómoda y es confortable.

¿Por qué? Resulta conveniente que los libros no sean «creados» si no «transcritos» ya que así los textos religiosos reciben marchamo de calidad. «Nadie se lo ha inventado, ocurrió así». En la novela «Mindscape» de Robert J. Sawyer, una escritora reivindica este concepto de manera excelente, ya que así la gente de a pie se siente más cómoda y puede seguir creyendo en sus libros sagrados, porque «sólo Dios puede crear».

Reducimos al escritor a mero escribano, despreciamos su capacidad para crear, para inventar, para fabular, porque crear, inventar y fabular es patrimonio exclusivo de los dioses.

No, los escritores no estamos todo el día absorbiendo vivencias ajenas o reflejando las propias. Estamos todo el día imaginando, creando, inventando.

Somos unos mentirosos, pero somos los mejores mintiendo porque inventamos la propia mentira.

No nos engañemos: los piratas no leen

Veo y leo a amigos y colegas en esto del juntaletrismo que se lamentan de haber tenido equismil descargas piratas de sus libros, lo cual traducido a ventas legales les hubiera reportado pingües beneficios. Todos hemos padecido eso mismo viendo como el portal librogratisorquesí.com o SinvergüenzasWarez.es colgaba un enlace a nuestros libros, pero… ¿Realmente los van a leer aunque sea gratis?

Creo que no, es más, estoy convencido de que no. Un NO rotundo, con mayúsculas. Son piratas, no son lectores. No van a buscar tu libro, van a descargar todo aquello que puedan porque en su fuero interno piensan que nosotros, ya seamos autores editados por un descomunal grupo editorial, tres amigos juntando euros o uno mismo con su mecanismo, vivimos holgada y ampliamente de ello y nos sobra el dinero como para cambiar de coche cuando está sucio.

Son gente que no valora el trabajo de crear, de desarrollar, de parir una historia, y como no lo valoran, no lo disfrutan. Empezarán a ojear a Juan Gómez Jurado y dirán «Bah, tengo sesenta libros más, no quiero leer una historia de un neurocirujano» o abrirán «Apocalipsis Z» y pensarán «¿Otra de zombies, nada, paso». Harán lo mismo con Laso, Nievas, Ruiz Grau, Pérez Gellida, Núñez Miret, Herbada, Miosi, Reverte, Mendoza, etc… Al final del día habrán picoteado unos treinta ebooks, no habrán leído nada y se habrá perdido tanto…

*Eso con suerte, porque estoy convencido de que el 90% de las descargas pasa unos dos meses en la carpeta correspondiente, de ahí a un dvd o disco externo y acaba borrada.

¿Nos interesaría ese público aunque pagasen?

Yo digo no. No me interesa. No quiero esa gente que se bajan sesenta juegos de la Play y no acaba ninguno, no quiero a esa gente que se bajan doscientos LPs y jamás ha ido a un concierto. Y no los quiero porque no valoran, así pues que no me lean, ni gratis ni pagando, que vean la TV y disfruten la telebasura, que eso les va más…

Esa gente no consume cultura, esa gente ni es gente. Son estado.

Así pues, queridos administradores de foros donde mis libros están pirateados: seguid, para mí es como si un cerdo escucha tres segundos de «Bohemian Rhapsody», jamás lo entenderá.

Lectores son los que te buscan, el resto es ruido.

Feliz año nuevo.

El experimento Wattpad

Había escuchado (leído) hablar de Wattpad como plataforma para leer y publicar gratis y no me llamaba la atención, creía que era tan solo un reducto para creadores de esas cosas llamadas fanfict (ficciones creadas por aficionados a determinados libros, grupos de música, películas y demás) y me estaba equivocando de manera total.

Es cierto que en esa plataforma (muy sencilla de usar, tanto como lector como escritor) hay mucho de ese fanfict, pero también me he encontrado con gente que publica novelas completas, muy bien escritas, y capítulos…

“Capítulos…” resonó en mi cabeza.

Perdón, me estoy poniendo en plan novelesco y esto es un blog. Lo que me llamó la atención fue comprobar que hay usuarios que siguen con fervor las entregas de los autores, comentan con ellos la trama, preguntan por los personajes… Es decir: una enorme plataforma de lectores beta.

Y ya sabéis que creo que el 60% del éxito de un libro es tener unos buenos lectores beta.

Yo tengo los mejores lectores beta, porque me corrigen, me señalan fallos, me obligan a ser mejor pero entonces pensé “¿Y si subo algo a Wattpad y vemos qué ocurre?”

Lo que ha ocurrido es que en menos de un día –según escribo esto no han pasado ni veinticuatro horas– el primer capítulo de “El mundo pequeño” ha tenido más de cuatrocientas lecturas y varios comentarios animándome a seguir.

Así pues el experimento Wattpad está siendo, para mí que pensaba que con diez o doce lecturas sería suficiente, un rotundo éxito.

Si también queréis participar, pinchad aquí y comenzad a leer. No hace falta registrarse para hacerlo, pero para dejar comentarios sí y es tan fácil como entrar con tu perfil de Facebok o hacer una cuenta con un email.

Sigo escribiendo…

Kryptos

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Este es un proyecto que me hace especial ilusión: Kryptos, la nueva novela de mi amigo Blas Ruiz Grau.

«Ya está el pesado del calvo haciendo publicidad a los libros de sus colegas.»

Por supuesto. Pero es que en esta novela hay un elemento que la diferencia del resto de novelas de Blas, de las mías, de las de cualquiera: solidaridad.

Kryptos nace con un objetivo claro: ayudar a los críos que debido a esta estafa llamada crisis, no tienen ni para comer. España ostenta el vergonzante honor de ser el país occidental donde el umbral de la pobreza se ha disparado más alto en los últimos diez años. ¿Y que hacen los responsables? Nada. Es más, incluso cierran los comedores escolares en época estival «para que no se vean los niños pobres» –No sé si esta frase es textual, pero me suena que alguna barbaridad así ha dicho alguno de nuestros gobernantes–. Por este motivo, y porque no sabemos hacer otra cosa que escribir, Blas nos ha liado a un grupo de juntaletras para hacer una novela cooperativa y solidaria: Kryptos, un thriller de acción que os hará pasar unas horas de lectura fabulosas y con el que ayudaréis a Educo, una ONG que se dedica a echar una mano a los más pequeños.

«¿Significa esto que Kryptos va a ser un libro moñas?»

No, mi querida voz en off, ni mucho menos… El planteamiento original de la novela, los primeros capítulos que nos pasó Blas a sus colegas, son vibrantes, rápidos, acción pura. Kryptos es adrenalina en páginas para que viváis un thriller tecnológico ambientado en Washington DC. Hay explosiones, tiros, sistemas de encriptación, villanos clásicos… Y dos protagonistas que os van a enamorar. Tiene todos los elementos para convertirse en un novelón de acción.

Además Blas tuvo la genial idea de pedir en Twitter que sus seguidores le mandasen una frase que quisieran ver en el libro. Seleccionó tres. La que me tocó a mí es de la periodista de TVE Ana Ruiz Echauri y os juro que esos 140 caracteres hicieron que mi cabeza armara todo un capítulo muy dramático.

«¿Dramático tú? ¿El majadero que escribe novelitas de risa de títulos enormes?»

Sí, voz en off. Blas me ha permitido hacer lo que me diese la gana y como sigo estudiando para intentar algún día ser escritor, he aplicado lo poco que sé y lo mucho que he leído para sumergirme en el Irak dominado por los talibanes. He disfrutado mucho escribiendo mi parte y sé que no se parece en nada a «Antonio mató a Luis en la cocina…» pero también sé que era lo que tenía que hacer.

Estamos aún escribiendo, estamos puliendo detalles, pero creo que es necesario que conozcáis de primera mano que aún podemos hacer cosas ante la inacción de nuestra clase política y además que disfrutéis.

«Ya, pero… Aparte de ti y Blas, ¿quién más pone palabras a Kryptos?»

Ahí está lo mejor: El doctor de la novela moderna española, el hombre que la sacó del letargo con «Holocausto Manhattan», Bruno Nievas, está en el proyecto; el filósofo del #MystiCool, el siempre sagaz autor de «Los pasajeros», Gabri Ródenas pone su grano de arena y el Rey de la Novela Negra patria, César Pérez Gellida, padre de «Memento mori» también se ha unido a esta historia.

Contamos además con las buenas artes de Luis Endera, amigo nuestro, claro, y director de cine con el que vamos a hacer un minidocumental sobre la génesis de este proyecto.

Y para ponerlo bonito y que luzca pintón, el portadista Chevi está colaborando codo con codo con Blas para que Kryptos tenga una estética que acompañe.

Por mi parte ya solo me queda pedir que cuando salga a la venta nos ayudéis a difundirlo. Os vamos a dar la plasta y mucho por Twitter, Facebook, medios de comunicación y hasta en la cola de la carnicería, pero es que Kryptos lo merece.