Miss Getafe (Sector 3) es un tío

Pues estaba mona.

Bartolín Dezas (Madrid). Tras la escándalera montada por los compañeros de El Mundo TV, este periódico ha podido tener acceso a otro increible caso ocurrido en un certamen de belleza. El título de Miss Getafe (Sector 3) recaló en la última edición, celebrada el pasado 30 de febrero, en Vanessa Lidilla, una joven estudiante de zambomba (a distancia) quien se había presentado “de casualidad, oyesss, empujada por mis amigassss” según declaró a The Getafe Voice.
Un estudio infográfico pormenorizado, realizado con un Commodore 64, desató la voz de alarma, al comprobarse que la tal miss tenía “una nuez como un kivi de gorda”. Ni su rotunda voz, ni el vello de su barba, ni el paquete (a la derecha) que lucía la “señorita” hicieron sospechar a nadie.
En realidad, y como se pudo saber más tarde, se trata de Crespo Llazo, un periodista de la prestigiosa revista Alcobendas Newsweek que se había acercado hasta el concurso para realizar la consabida crónica pero que debido a una serie de desafortunados incidentes, terminó convertido en Miss Getafe (Sector 3).
Tal y como luego pudo saber El Expecial la secuencia de eventos transcurrió así: Crespo se acercó al certamen y solicitó una entrevista con alguien de la organización. Le entró sed y pidió algo para aplacarla. Le fue servido whisky de garrafón. Perdió el contro de sus miembros, su cabeza y su grabadora. Terminó tal y como le hemos contado agradeciendo “a mis padres, a mis amigassss, a Fefo, Pocholo, Chufi, Totó y Richie que me hayan aupado al éxito, oyess”.
Dantesco, pero esta vez la Dávalos no pintó nada.