experimento

El experimento Wattpad

Había escuchado (leído) hablar de Wattpad como plataforma para leer y publicar gratis y no me llamaba la atención, creía que era tan solo un reducto para creadores de esas cosas llamadas fanfict (ficciones creadas por aficionados a determinados libros, grupos de música, películas y demás) y me estaba equivocando de manera total.

Es cierto que en esa plataforma (muy sencilla de usar, tanto como lector como escritor) hay mucho de ese fanfict, pero también me he encontrado con gente que publica novelas completas, muy bien escritas, y capítulos…

«Capítulos…» resonó en mi cabeza.

Perdón, me estoy poniendo en plan novelesco y esto es un blog. Lo que me llamó la atención fue comprobar que hay usuarios que siguen con fervor las entregas de los autores, comentan con ellos la trama, preguntan por los personajes… Es decir: una enorme plataforma de lectores beta.

Y ya sabéis que creo que el 60% del éxito de un libro es tener unos buenos lectores beta.

Yo tengo los mejores lectores beta, porque me corrigen, me señalan fallos, me obligan a ser mejor pero entonces pensé «¿Y si subo algo a Wattpad y vemos qué ocurre?»

Lo que ha ocurrido es que en menos de un día –según escribo esto no han pasado ni veinticuatro horas– el primer capítulo de «El mundo pequeño» ha tenido más de cuatrocientas lecturas y varios comentarios animándome a seguir.

Así pues el experimento Wattpad está siendo, para mí que pensaba que con diez o doce lecturas sería suficiente, un rotundo éxito.

Si también queréis participar, pinchad aquí y comenzad a leer. No hace falta registrarse para hacerlo, pero para dejar comentarios sí y es tan fácil como entrar con tu perfil de Facebok o hacer una cuenta con un email.

Sigo escribiendo…

Un experimento

Supongo que todos las hemos visto: esas frases motivacionales que tanto abundan en según que perfiles de Facebook o cuentas de Twitter, en las que un dicho lapidario merece los parabienes de todos.

Me he inventado una porque yo también quiero hacer mi pequeña «Operación Palace» y comprobar algo que ya sospecho como cierto.

Para darle mayor verosimilitud al asunto he buscado en imágenes de Google «Old russian man» y he encontrado un retrato antiguo de un señor mayor, con aspecto sabio y la mano apoyada en su cara. Al parecer es una foto de principios del siglo XX de un caballero llamado Jacob Teitel, del que los pocos datos que hay indican que fue judío y ruso.

He añadido la frase «Prefiero la gente que pregunta a la que sabe». La he entrecomillado y sobreimpresionado en la foto del anciano. Y la he puesto en Twitter con el mensaje «No puedo estar más de acuerdo» a las 15:04 del 4 de marzo de 2014.

Por lo que veo mientras preparo este post, que saldrá programado 24 horas después de haber puesto ese tuit, crecen los RTs y los FAVs por segundos… Veremos dónde llega el experimento, pero ha quedado demostrado que, bien empaquetada, una mentira es muy fácil de digerir.

Algo que nuestros gobernantes ya saben.

Sigo Escribiendo…