Indies

No, ya no hacen falta

Querido y admirado Gabri Ródenas,

Leo con detenimiento y muchísimo interés tu post “Una cierta tendencia del sector editorial” y me sale contestarte.

Ya no hacen falta las editoriales, son un dinosaurio que se resiste a morir mientras el invierno nuclear del meteorito de Amazon ha arrasado su ecosistema y que ve como pequeñas criaturas empiezan a ocupar sus hasta ahora intocables nichos.

Las editoriales llevan años como pollo sin cabeza, normal, y se dedican en los últimos tiempos (entre escasas cosas buenas como Gómez-JuradoLoureiroNievas o tú) a producir basura mediática de personajillos populares. Sé de muy buena tinta el caso de una autora a la que se le censuró una buena parte de un libro de humor porque hacía un par de bromas sobre uno de estos personajes televisivos y fue obligada a retirar párrafos enteros porque “estás faltando a un compañero de editorial”. Las carcajadas de mi amiga fueron descomunales porque, en primer lugar, no eran para tanto las citadas chanzas y, en segundo lugar, llamar “compañero de editorial” a alguien que ha logrado su notoriedad por acostarse con esta o aquella era un insulto para mi amiga.

Conozco otro caso de un fabuloso escritor al que le rechazaron su tercera novela porque “no era lo que esperaban” ya que pretendían que siguiese escribiendo lo mismo una y otra vez, sin dejarle experimentar por otros caminos literarios.

Por otra parte, como tú muy bien señalas, la promoción corre por parte del autor al ciento cincuenta por cien hoy en día, estés con una editorial o vayas por libre, así que otra marca a favor de la autoedición ya que si tú te lo trabajas, tú te debes beneficiar de ello.

También hay algo que tú, mi admirado Tony Stark de la literatura, no has nombrado en tu post: el famoso “filtro editorial”. Todos hemos oído eso de “Si lo publica una editorial, es que es bueno”. No abundaré en el tema, porque ya lo he hecho cuando he hablado de lo que copa las listas de más distribuidos (que no vendidos) por editoriales… Hoy es el público el que filtra, es el que deciden. ¿Hay mucha bazofia entre los indies? Por supuesto que sí, pero tú que has sido indie, si no hubieses vendido una buena cantidad de “El bunker de Noé” no te habrías animado a escribir su continuación y si “Estación Orichalcum” no hubiera triunfado nos habríamos quedado sin esa joya última tuya de “Los pasajeros“.

Es obvio que los indies tenemos que cuidar nuestro producto, pero se puede hacer y hay historias de éxito indie que tú y yo conocemos y cuyos libros nada envidian a ninguno de ninguna editorial.

Dices que “la editorial es un elemento clave en la cadena de valor de un libro”, no si puedes tú mismo hacer lo mismo que hacen ellos, si tienes un equipo de lectores beta, si cuidas los detalles, si te hacen una buena corrección ortotipográfica, porque para la promoción ya hemos visto como se la gastan la mayoría de las editoriales.

Ojalá cambien de actitud, ojalá se reinventen como ha hecho la industria de la música o la de la TV en otros países y ojalá los juntaletras nos dediquemos sólo a eso: a juntar letras con mayor o menor acierto.

Pero hoy por hoy, ya no hacen falta.

Un abrazo, hermano.

P.D.: Tenemos que tener esta conversación con un par de whiskys.

“El manuscrito I, el secreto” de Blanca Miosi

El Manuscrito

Nicholas Blohm, un escritor frustrado, encuentra cierto día en el parque un extraño personaje: un comprador-vendedor al peso de libros usados. El hombrecillo reconoce a Blohm por haber leído de él un par de libros, y decide regalarle un manuscrito que extrae de la colección que guarda en una enorme bolsa negra de plástico.El escritor empieza a leerlo y advierte que se trata de un manuscrito especial. Cuando lo cierra desaparece la historia, es decir, todo lo que en él había escrito.

Este enigmático inicio abre las páginas de “El manuscrito I” de la autora Blanca Miosi. He de decir que ya había disfrutado del arte de esta escritora en “El Legado” pero esta historia, como juntaletras que intento ser, me captó poderosamente la atención por su original planteamiento.

La poderosísima imaginación de Blanca y su maestría escribiendo sin artificios ni complicaciones innecesarias para el lector, nos hace partícipes de la desesperada búsqueda de Nicholas pero a la vez también del protagonista del relato que él había leído y que resulta ser real, cuya historia estaba en esas páginas de ese extraño libro… Extraño, ¿verdad? Pues añadamos de telón de fondo, como una ominosa sombra, ciertos experimentos realizados en la Segunda Guerra Mundial…

No se puede contar más sin destripar esta gran historia que Hollywood debería tener en cuenta, porque al estilo clásico de las grandes aventuras del siglo XX saltaremos de Estados Unidos a Roma, a Armenia, a medio mundo tras este secreto con unas sorprendentes inflexiones en la narración que harán que no dejemos de leer.

Para mí “El Manuscrito I” tiene todos los elementos para ser una lectura obligada para disfrutar y desconectar de la realidad… ¿O somos nosotros los protagonistas de otro libro? La Miosi me deja esa terrible duda.

Está a la venta en Amazon desde 0.94€.

“Los pasajeros” de Gabri Ródenas

LosPAsajeros

Cuatro personajes excéntricos y un gato, viajeros del tiempo, crítica social y una gran aventura es lo que me viene a la cabeza cuando pienso en “Los pasajeros” de Gabri Ródenas que acabo de terminar de leer. Sí, parece la sinopsis de mi “Una conspiración mundial secuestró a mi perro…“, pero ahí acaban las similitudes (Afortunadamente para mí porque las comparaciones son odiosas y yo saldría perdiendo por todos los lados, claro).

“Los pasajeros” es el relato de un viaje iniciático hacia las entrañas del Cambio (con mayúsculas) de cuatro personajes a cual más curioso: Una filósofa con tecnofobia (o tecnodesprecio, mejor dicho) contratada por una misteriosa organización, un médium de refinados gustos totalmente opuesto a la imagen que tenemos de estos psíquicos, un crío que ha vivido en una furgoneta por culpa de la crisis económica y El Zorro.

Sí, El Zorro, don Diego de la Vega. El justiciero que se enfrenta a malvado en Los Ángeles a principios del siglo XX es uno de los cuatro protagonistas humanos de “Los Pasajeros”. Ródenas vuelve a demostrarnos que en literatura todo es posible e integra perfectamente un personaje que, a priori, puede parecer que no pega ni con superglue. Pues encaja. Y de qué manera.

Y nos falta Cata, una gata callejera recogida por Nico, el chaval desahuciado con su padre por el sistema, con junto a los cuatro humanos forman esta extraña pandilla que funciona como una familia al estilo de “Los 4 Fantásticos” realmente bien a través de las páginas de la novela.

“Ya, pero ¿de qué va?” os preguntaréis. Difícil pregunta… Digamos que Ródenas, una vez más tras “El bunker de Noé” y “Estación Orichalcum”, nos va dejando migajas de la trama según transcurre esta y no es hasta la mitad del libro que comprendes qué estás leyendo. La crítica social a nuestros días, a la crisis, a sus responsables, está presente en sus páginas junto con explicaciones muy didácticas sobre el Multiverso, los viajes en el tiempo y demás elementos del atrezzo de esta obra.

Pero que nadie se asuste: “Los pasajeros” no es una árida obra sesuda (aunque contiene enormes píldoras de sabiduría y de reflexión) e intensa: es una aventura. Y es una aventura al más puro estilo Ródenas: con ese toca de glamour canalla que le caracteriza en el que se combinan “egregios vinos” con trajes a medida, zapatos italianos y cochazos de lujo clásico con momentos de humor, acción y seducción y fabulosos diálogos (sobre todo por parte de la protagonista femenina, otro sello Ródenas: mujeres fuertes, divertidas e inteligentes a las que cuesta seducir).

Es muy difícil contar “Los pasajeros” a alguien que no la ha leído sin destripar la historia por lo que os propongo un ejercicio de acercamiento mental: meted en una turmix la medida justa de ciencia ficción, añadid clásicas historias de reclutamiento de superhéroes para el inicio, dadle unas gotas de Dark City, sazonad con filosofía y física cuántica al gusto y ya lo tendréis… Pues imaginad el resultando creado con el talento escribiendo de Ródenas. Insuperable.

Esta vez Gabri publica con B de Books, la editorial que también fichó en su día a Bruno Nievas, y lo sigue haciendo con el desparpajo y la frescura de un autor indie. Está disponible por ahora sólo en eBook aquí, aunque prometen una edición en papel en breve.

Si quieres divertirte, entretenerte y pensar un rato sin que te duela la cabeza, te recomiendo “Los Pasajeros”. Sin duda alguna, Ródenas al 200% y más lúcido que nunca.

El día del libro… Indie

En el día del libro son muchos los que se lanzan a comprar “el libro que van a leer o regalar este año”. Es una pena que no tengamos asumido que todos los días son para leer un libro y que un día sin leer es un día sin viajar, sin imaginar, sin disfrutar y sin aprender, pero seguimos necesitando que al menos un día, la gente vaya a leer, aunque sea sólo un libro.

Normal. El precio que la mayoría de las editoriales pone a sus productos los ha convertidos, con el apoyo de esa cosa llamada Gobierno que grava con un IVA descomunal algo como la cultura, en artículos de lujo, en productos caros, mucho, demasiado.

Hay una solución: regala libros de escritores indies. Te van a sorprender por varios motivos. Veámoslos:

  1. El autor indie escribe sobre lo que le da la gana. No va a rebufo de modas como las editoriales. ¿Te gusta la novela histórica ambientada en la Alemania nazi y con toques de esoterismo? Hazte con “El Legado” de Blanca Miosi, por ejemplo.
  2. El autor indie pone precios realmente accesibles a sus obras. ¿Sabías que puedes tener “El rumor de los muertos” de Enrique Laso por menos de un euro?
  3. El autor indie cuida todos los aspectos de su obra y la mejora constantemente. ¿Has visto la nueva edición corregida y aumentada de “La profecía de los pecadores” de Blas Ruiz Grau?
  4. El autor indie no solo publica enormes novelas, también fabulosos relatos a precios mínimos, como Bruno Nievas con su “Sin luz al final del túnel”.

¿Sigo con los motivos? No creo que haga falta. Hoy, día del libro, regala libros de verdad, creados por autores de verdad, escritos desde el corazón y con muchísimo talento.

Compra autores indies. Hoy más que nunca.