lectores Beta

El experimento Wattpad

Había escuchado (leído) hablar de Wattpad como plataforma para leer y publicar gratis y no me llamaba la atención, creía que era tan solo un reducto para creadores de esas cosas llamadas fanfict (ficciones creadas por aficionados a determinados libros, grupos de música, películas y demás) y me estaba equivocando de manera total.

Es cierto que en esa plataforma (muy sencilla de usar, tanto como lector como escritor) hay mucho de ese fanfict, pero también me he encontrado con gente que publica novelas completas, muy bien escritas, y capítulos…

“Capítulos…” resonó en mi cabeza.

Perdón, me estoy poniendo en plan novelesco y esto es un blog. Lo que me llamó la atención fue comprobar que hay usuarios que siguen con fervor las entregas de los autores, comentan con ellos la trama, preguntan por los personajes… Es decir: una enorme plataforma de lectores beta.

Y ya sabéis que creo que el 60% del éxito de un libro es tener unos buenos lectores beta.

Yo tengo los mejores lectores beta, porque me corrigen, me señalan fallos, me obligan a ser mejor pero entonces pensé “¿Y si subo algo a Wattpad y vemos qué ocurre?”

Lo que ha ocurrido es que en menos de un día –según escribo esto no han pasado ni veinticuatro horas– el primer capítulo de “El mundo pequeño” ha tenido más de cuatrocientas lecturas y varios comentarios animándome a seguir.

Así pues el experimento Wattpad está siendo, para mí que pensaba que con diez o doce lecturas sería suficiente, un rotundo éxito.

Si también queréis participar, pinchad aquí y comenzad a leer. No hace falta registrarse para hacerlo, pero para dejar comentarios sí y es tan fácil como entrar con tu perfil de Facebok o hacer una cuenta con un email.

Sigo escribiendo…

El después

PortadaPapel001Escribo esto justo tras haber subido a CreateSpace todos los archivos de mi nueva novela “Una conspiración mundial secuestró a mi perro para que yo no contara todo lo que sabía”.

Estoy agotado.

Ya sé que muchos dicen que escribo a toda velocidad, que si soy el nuevo Cesar Vidal (no, gracias) y que si escribir humor es fácil. Bueno, es su opinión.

Ahora me entran los miedos ¿Se entenderá? ¿Se me habrá escapado alguna errata? Mis lectores beta (gracias, benditos) me dicen que está bien, mi intuición lo mismo, como las varias y concienzudas correcciones que hemos hecho varias personas, pero ahora soy todo dudas.

Es curioso porque con la primera novela no me pasó. Supongo que era la inconsciencia de escribir algo sin mayor pretensión que reírme yo y que lo leyeran tres. Pero esto ya se ha vuelto algo más serio.

Lo más gracioso es que estoy convencido de que esta segunda es mucho mejor que “Antonio mató a Luis en la cocina con un hacha porque le debía dinero” en todos los aspectos: los personajes, las tramas (¡Gracias Bruno Nievas!), el final (¡Gracias Yago y Robert!), todo… Pero ahora no lo veo.

Voy a desconectar un rato, a olvidarme de la novela hasta que CreateSpace me mande ese mail que todos esperamos cuando le damos a “Submit”.

Hoy no sigo escribiendo…

El abogado del Diablo

“Mi novela está terminada, soy un fenómeno y el Universo entero querrá leerla” hemos pensado todos al acabar un texto, peeero… Es un error como una casa de grande. No te lances a publicarla ya, espera un poco.

Empieza por desayunar un poco de tu ego de escritor y pídele a alguien que revise tu maravillosa obra. Es posible que lo que tú das por sentado sea un espantoso galimatías para un lector que no te conozca y es más que probable que se te hayan escapado unos cuantos errores ortotipográficos.

Lo segundo es fácil de corregir y es normal (e incluso saludable) que ocurra porque escribir es soltar. Y cuando uno se suelta pues se suelta como le sale. Tampoco es tan grave que una novela recién salida del horno necesite algún “canbio” o un “repasi”, máxime si tenemos en cuenta que los teclados Qwerty no se pensaron para las normas de nuestro idioma (¿Qué mente sajona puso juntas B y V y M y N?) y probablemente tú escribas lanzado, a toda velocidad.

Lo primero es más serio porque ¿Y si he metido un personaje del que desarrollo mucho una excelente presentación y luego resulta que no sale más en la trama? ¿Y si he cometido algún error y me he olvidado un dato que era vital? ¿He sembrado las pistas necesarias, pero no excesivas, para que el lector comprenda la historia que cuento sin que se sienta engañado?

Recuerdo un libro antiguo llamado “Errores de guión, cómo cometerlos mejor”, que es casi imposible de encontrar hoy en día, que hablaba de todo esto: la sensación de estafa del lector-espectador, la intervención divina arreglalotodo, el “ha sido un sueño”… Y que me hizo ver lo complicado del asunto. En caso de que os interese el tema, hay un post excelente en el blog Filmofilias.

Ante toda esta inseguridad que nos puede invadir hay una solución: los lectores Beta. Un grupo de atrevidos y encantadores seres humanos que mirarán críticamente tu obra. Deben ser escogidos siguiendo una perspectiva práctica: gente habituada a leer que no sea de tu grupo íntimo ¿Por qué? Pues porque tu madre, tu novio, tu mujer o tu primo te dirán siempre “¡Ay! ¡Qué bien que escribes!” y no serán objetivos.

Es complicado encontrar un buen grupo de lectores Beta pero tampoco es imposible: conocidos de redes sociales, expertos en el género de tu novela y todo lo contrario, amigos no muy cercanos o el típico cuñado listillo que siempre tiene la ultima palabra (Sí, conviene meter uno de estos en el grupo para ver la opinión del público que no buscas pero que puede leerte).

Resumiendo: los lectores Beta tienen que ser el abogado del Diablo.

Un último consejo: no seas condescendiente contigo mismo y, sobre todo: si tienes que explicar algo del tipo “Ya, pero es que el personaje hace no-sé-qué…” a una duda o comentario ya puedes volver a reescribirlo.

Mima a tus lectores Beta, no te enfades con los comentarios que te hagan, escúchalos siempre. Ellos harán de tu libro algo mucho mejor.

Sigo escribiendo…